Pasticciotto di Lecce (Puglia)

¡Qué suerte tuve de cruzarme en el camino con mis compañeras italianas en Estados Unidos, todas ellas personas entrañables y grandes cocineras! Anna Pandelli, natural de Lecce, nos preparó este magnífico bizcocho relleno de crema del que me enamoré al primer bocado. La mayoría de la gente que lo come cree que lleva almendra, aunque dicho ingrediente no figura en su composición.
Al parecer, la receta original lleva manteca y amoniaco, pero ella prefiere esta versión con limón. Yo no he llegado a probar la otra, pero bien os digo que esta os va a gustar.
Su elaboración no es nada complicada, aunque a primera vista os lo pueda parecer. Se trata de preparar por un lado una masa suave y por otro una crema pastelera.
Os sorprenderá que el relleno (la crema pastelera) se incorpore antes de la cocción del bizcocho, pero es la forma correcta de cocinarlo.
Ingredientes para la masa:
● 5 huevos (2 huevos enteros y 3 yemas)
● 250 gr azúcar
● 500 gr harina
● 200 gr mantequilla ablandada
● Ralladura de un limón
● 15 gr de levadura en polvo (un sobre)
Ingredientes para la crema:
● 3 yemas de huevo
● 3 cucharadas rasas de harina
● 3 cucharadas colmadas de azúcar
● 1/2 litro de leche
● La piel de un limón, sin la parte blanca
Es recomendable preparar este dulce en un molde de cristal transparente, pues nos permitirá comprobar el estado de cocción a simple vista.
Para empezar untaremos con mantequilla el molde y lo espolvorearemos con harina, para evitar que se pegue. Retiraremos el exceso de harina dándole unos golpes suaves.
Mezclaremos todos los ingredientes de la masa y los trabajaremos bien hasta que consigamos una consistencia suave. Dividiremos esa masa en dos trozos que envolveremos en plástico de cocina y meteremos en el frigorífico unos 30 minutos.
Este es el momento de preparar la crema pastelera. En un cazo mezclaremos la harina y el azúcar. Iremos incorporando las yemas, una a una, suavemente y sin parar de remover. Incorporaremos de igual manera la leche, para evitar que se formen grumos. Cocinaremos la mezcla a fuego suave, también removiendo constantemente, hasta que veamos que espesa un poco.
Mientras la crema se enfría volveremos a la masa.
Extenderemos una mitad con el rodillo. A mí me gusta ayudarme de dos papeles de horno, dibujando en uno de ellos el tamaño del fondo del recipiente para orientarme.
La masa debe quedar de un espesor de 3 o 4 mm.
Yo uso un molde transparente de 27 cms de ancho y 3 ́5 cms de altura.
Retiro el papel superior y con ayuda del inferior vierto el disco en el fondo del molde.
Conviene ajustar bien los bordes.
Sobre esta masa verteremos la crema pastelera y repetiremos el proceso de estirado para el segundo disco. Este último debe ser un pelín más grande, para que llegue a cubrir bien los bordes. Debe sellar bien sobre el vidrio.
Lo introduciremos en el horno precalentado a 180 º con resistencia inferior, sobre la rejilla a media altura y con la bandeja debajo para que difumine el calor.
Deberá estar listo tras unos 40 minutos.
Aquí vemos que el color es el deseado.
Procederemos a darle una cobertura de azúcar glas.
También le copié a mi amiga este corte en forma de rombos, que me llamó la atención.
¡El resultado es francamente delicioso! Se puede comer nada más enfriar, en cuyo caso resulta más esponjoso, pero también puede ser consumido en días posteriores, lo que facilita su corte ya que el bizcocho está más asentado y se desmorona menos.
¿Os han entrado ganas de poneros a cocinar? Espero que sí.
Hasta pronto.